Clases de Moral

Hoy descubrí que los medios especializados en deportes ya no sólo se dedican a “dar la nota” como su libre albedrío les da a entender, sino que también juzgan, descalifican y hasta dan clases de moral a la afición de Chivas que protestó por los cambios que se han venido practicando a los símbolos que distinguen a la institución más popular, emblemática y triunfadora del futbol mexicano, y que ha logrado un alto grado de inconformidad con la “modernización” del escudo rojiblanco.

Hay que decirlo: la miopía de algunos reporteros les ha impedido ver más allá del fenómeno que se vivió ayer en Verde Valle, en el que más de un centenar de aficionados protestó en la puerta del Club Deportivo Guadalajara. Y es que, en un acto a todas luces irresponsable y que avergonzaría a los profesores de periodismo que (espero que así sea) los instruyeron en la universidad, olvidaron los cánones de la profesión.

Vayamos por partes. El diario Récord en su edición de hoy, miércoles 8 de julio de 2009, publicó convenientemente (para juzgar y para vender más ejemplares, supongo) en su portada la nota de la manifestación Chiva. El encabezado no oculta la línea editorial adoptada por la publicación: “Chivas locas”, dice, y juzga a los manifestantes antes que expresar sus motivos.

A la par comienzan las lecciones de moral: “Así no se protesta…” y “No se valen acciones como las de un centenar de barristas que intentó ingresar por la fuerza adonde entrenaba Chivas (…). El futbol mexicano no necesita este tipo de actos.”, considera Récord.

Es triste ver cómo quienes escriben en los medios olvidan que todo reportero es sólo un mediador, no un juez. Y menos está para adoctrinar.

Pero aún aceptando sin conceder, he leído las dos notas publicadas al respecto (por los reporteros Gibrán Araige y Érick López), al derecho y al revés, y en ningún momento he visto Cómo “sí se debe protestar”, cuáles son las acciones que “sí se valen”, y los actos que “el futbol mexicano necesita”. Digo, si vamos a juzgar, en contraparte debemos proponer. Si digo “qué no hacer”, asumo la responsabilidad de decir “qué sí hacer”.

Y en todo el texto tampoco vi que se tomaran la amabilidad de preguntarle a alguna persona del Club Guadalajara S.A. cuál sería la vía más adecuada para que los aficionados manifestaran su inconformidad.

¿Les parece que no es su trabajo, señores reporteros? Bueno, su trabajo, estrictamente, tampoco es juzgar. Pero tomando un ejemplo reciente, como la pandemia de influenza, las notas al respecto no sólo decían: “no se contagie, es malo para la salud”. Obvio, que cuando se emite un juicio de valor, la publicación tiene la obligación moral de decir el por qué y el cómo evitarlo. Por supuesto, las notas responsables nunca dejaron de mencionar cómo evitar al canijo virus mutante. Es la responsabilidad del medio.

Pero lejos de parar ahí, la entrada de las dos notas de Récord son de antología, porque los calificativos continúan: “El caos estuvo a punto de inundar las instalaciones del Club Guadalajara Verde Valle”. Y luego: “La pesadilla que vivió ayer la institución rojiblanca parece ser apenas el principio”.

Pesadilla. Caos. Me parece que los calificativos emitidos por este par de reporteros (mansos con la directiva, estrictos con la afición) son demasiado temerarios, y el oficio que muestran sale a cuentagotas. Entre estas palabras y frases como “un centenar de barristas” (¿están seguros de que todos eran barristas’), la intención que se deja entrever es la de desmeritar la opinión de los aficionados, comparando “entre líneas” a la manifestación en Verde Valle como uno de los penosos actos en que barras de diferentes equipos se enfrentan y arrojan varios heridos, incluso muertos.

En fin. Un célebre locutor y periodista chilango, el Valedor Tomás Mojarro, ha comentado en varias ocasiones ante el micrófono que existen dos tipos de violencia: la violencia causa y la violencia efecto. Y casi siempre se suele ver y juzgar a la violencia efecto (manifestaciones, consignas, huelgas, plantones), restándole responsabilidad a la violencia causa (atropellos de la autoridad).

Seamos francos y usemos un poco de lógica: más de 100 personas no se reúnen a protestar a las afueras de un Club Deportivo al que adoran, sólo porque sí. Gritaron consignas, quemaron fotos del hombre sin calcetines, se treparon a la reja. ¿Fue violencia? Sí, pero violencia efecto.

Señores reporteros, salgan de la comodidad de las salas de prensa y los boletines, y dialoguen con los manifestantes, con la afición, con la que llena los estadios, la que compra sus periódicos. Acérquense a ellos antes de juzgarlos, y conozcan cuál es la violencia causa que los mueve a salir a protestar.

Otros medios
Aunque con un tono más moderado, Ramón Estrada del suplemento Cancha, con su típica redacción atropellada y un estilo más propio del grupo Reforma (esto es, un poco menos moralista y asustadizo que Récord), escribe en su entrada a la nota publicada también hoy: “Más que innovación y modernidad, los jóvenes radicales que apoyan a Chivas exigieron ayer el respeto a la esencia y tradición del club”.

Radicales. Al parecer, es fácil juzgarlos así sólo porque se dirigieron “con consignas severas y hostiles contra Jorge Vergara, dueño del Guedalajara (sic)”. En fin, que aunque se agradece que su nota sea más informativa y mucho menos moralina que la de Récord, bien pudo ahorrarse aquello de los “radicales” para no degradar el sentido de la protesta.

En el diario Esto se le da poco espacio al tema, y aunque se agradece que no se dedique a emitir juicios de valor, sino a reseñar lo ocurrido, llama la atención que en la parte final de su nota (consultada en línea a través de la dirección http://www.oem.com.mx/estO/notas/n1235127.htm) se lea:

“Acá, tambien. En el Distrito Federal, la afición también se mostró su molestia por los cambios que se le hicieron al legendario escudo del equipo en el uniforme nuevo y mostraron que el que ellos quieren es el tradicional, emblemático y representativo logo que tiene con el Guadalajara desde el principio de su historia y sólo ha cambiado en algunas ocasiones por la cantidad de estrellas que lo rodean, lo cual los llena de orgullo cada que salen campeones de un torneo”. Lo triste es que no dice quiénes, cuántos, en dónde, y eso le resta valor.

Finalmente, el rotativo Ovaciones también dedica un poco de espacio a los hechos. Se dedica a reseñar únicamente, aunque en la parte final bien hubiera valido el uso de comillas para atribuir la frase “decisiones autoritarias” a los aficionados manifestantes, y no al reportero en sí. A menos, claro, de que Ovaciones y su reportero, compartan la opinión sobre el autoritarismo del vendepolvos (nota en: http://www.ovaciones.com/not_detalle.php?id_n=47432).

Escrito el 21 de julio de 2009 Por Savihc
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5 comentarios

  1. excelente nota, muy buena investigación… directa, franca, bien respaldada y sobre todo objetiva. muy bien savihc (:

  2. Al revisar mediotiempo.com me topé con esta excelente página, la verdad los comentarios me dejan satisfecho y concuerdo con la columna, diario deportivo Record dejó atrás el contexto de nota y se metió a fondo a una pseudo noticia, la labor de un periodista es observar, describir e informar sin necesidad de hacer un juicio o dar puntos de vista, la noticia como tal vive de la redacción de los hechs verídicos.

    No se vale que ensucien la manifestación de los aficionados, además el Señor Jorge Vergara no da la cara para elaborar un debate, entonces ¿Quién es el cobarde?

  3. muy buena nota,le deseo una muerte brutal a los directivos y reporteros mal paridos por atacar mis pupilas, y mas que eso, por pasar por alto la tradicion y escencia chiva

  4. ME PARECWE UNA MIERDA NO ME SIRVIO NIPA LIMPIARME EL CULO HPS

  5. Apesta tu publicación…por algo lo leyeron 4 personas…seguramente eres un super dotado, por eso estás en las pinches calles gritando y tirando rejas y aventando cosas…un ejemplo para la sociedad…ponte a trabajar huevon