El problema de generalizar

Como en otras ocasiones, algunos camaradas que apoyamos al Rebaño Sagrado nos pusimos a conversar sobre los acontecimientos recientes en la historia de nuestro bienamado equipo. Fue inevitable comentar las groseras modificaciones a nuestro escudo.

En fin, que en medio de la discusión, cierto personaje que apoya a otro equipo que no mencionaré (y no por no querer, sino que no recuerdo su nombre), se entrometió y dijo con cierta indignación que los aficionados de Chivas “nunca queremos hacer cambios”. Más aún, calificó a nuestra tradición de jugar sólo con equipos mexicanos de “xenofobia disfrazada” (¿?).

El comentario nos causó gracia, pero decidimos concluir con un salomónico “bueno, si eso es lo que quieres pensar, adelante…”. Y pasamos a otro tema.

Ah, caray…
El hecho me hizo reflexionar que, de nuevo, la forma mañosa de expresarse de algunas personas con no-sé-qué-extraños-motivos, se basa en el uso de conceptos generalizados que desmeritan la protesta de los aficionados hacia los cambios en nuestros símbolos. Y el problema es que esos “análisis” simplistas y simplificados han tenido un cierto eco en los medios informativos.

Como ejemplo de ello, en el Blog de Deportes de Terra apareció el 7 de julio de 2009 un peculiar escrito titulado: En Chivas todos quieren ser protagonistas (http://deportesmx.blog.terra.com.mx/2009/07/07/en-chivas-todos-quieren-ser-protagonistas/).

Básicamente, en este texto bobalicón se nos acusa a los aficionados inconformes de “querer vivir siempre en el pasado”, y quien escribe parece no poder explicarse que nosotros no hayamos comprendido que “la mercadotecnia pide cambios constantes y más en algo que se vende en México y en el extranjero como es su uniforme (de Chivas)”.

Además, a juicio del autor o autora (a quien bien le valdría un cursito de redacción) en el escudo sólo “se cambia en colores y pequeños aspectos”, y considera que las manifestaciones de inconformidad son “simplemente por protestar y salir en la tele”. Ja. De nuevo a sonreír.

A este muchacho(a) que escribió tal disparate habría que recriminarle que confunde la gimnasia con la magnesia. Es evidente que si esta persona no se identifica con los colores rojiblancos no va a sentir la misma indignación que nosotros, en principio, porque ningún otro equipo es tan apasionantemente amado como el nuestro y, por tanto, no puede entender nuestro sentir =)

En segunda, y haciendo a un lado el medio-chascarrillo, lo que tenemos es un enjuiciamiento a la ligera respecto a la reacción de la afición sobre el cambio en los símbolos que se relacionan con la tradición del Club Guadalajara. Y como quien escribió no está de acuerdo, emplea generalidades para descalificarnos.

¿Odio al cambio?
Para nada. Los aficionados estamos a favor de que cambie el trato indignante hacia los jugadores. Los aficionados estamos a favor de que cambie la actitud prepotente de Vergara y sus desplegados (que por ser ofensivos para otras aficiones, nos ocasionan problemas a nosotros).

Los aficionados estamos a favor de que cada año tengamos una nueva playera (eso sí, bonita y que respete nuestras tradiciones), y nuevos souvenires (a mí me encantaría tener una funda de Chivas para mi aipos o para mi cámara). Los aficionados estamos a favor de que se cambie la forma de tomar decisiones en el Club y de que (de una buena vez) quien tome las determinaciones sea un auténtico Consejo de Futbol, no las tripas del descalcetinado y su esposa.

Así las cosas, no estamos peleados con el cambio; al contrario, cuando éste es para mejorar, bienvenido. No nos quieran pintar como retrógradas, cuando en realidad somos exigentes como ninguna otra afición.

Tampoco queremos vivir del pasado, porque cada campeonato de nuestras Chivas es amado, apreciado, apapachado, adorado, pero sabemos que al día siguiente de conseguido se empieza a hacer viejo. Y tan no queremos vivir del pasado que queremos ver a un Chivas campeón cada año, del que nos sintamos cada vez más orgullosos; un campeón presente que luche por cada centímetro del terreno, y no el actual Chivas que se tropieza a sí mismo o, mejor dicho, que tropieza con la lengua del visceral Vergara.

Y también habría que aclarar que el cambio en el escudo fue la gota que derramó el vaso. En efecto, por sí mismas las horripilantes modificaciones al emblema del Club Guadalajara son para quejarse, pero resulta que es parte de una cadena de decisiones que juzgamos erróneas y que desvían la atención de nuestro objetivo real: el deportivo, no el mercadológico.

En Chivas hemos tenido que aguantar la humillante destitución de técnicos y la permanencia inexplicable de otros por el puro capricho del propietario (Azkargorta es un ejemplo inapelable). Hemos visto cómo se venden las instalaciones, o la filial de 1-A, cuando se supone que el proyecto consistía en “apoyar a los chavos”. Hemos visto la inexplicable venta de jugadores, y cómo ello ha debilitado al funcionar del equipo.

En fin, que nuestra protesta no es por resistencia al cambio, sino a ciertos cambios que dañan nuestra esencia. Y nuestro escudo no es lo único por lo que levantamos la voz, sino que hay más de fondo.

Sabemos que mucha gente no lo entiende, y que gran parte de los periodistas se comen los argumentos de la directiva de Vergara y Fuentes. Sin embargo, aquí estamos para recordarles que Chivas, pese a todo, ostenta en su escudo el nombre de Club Deportivo, antes que mercadológico. En el futbol no todo son euros o pesos; todavía existe el amor a una camiseta, a un ideal, a un nombre y a una tradición. Y aquí estamos nosotros, los más indicados para hablar de ese romance: los enamorados de Chivas.

Escrito el 17 de julio de 2009 Por Savihc
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3 comentarios

  1. Me gusta el comentario de Savihc :B

  2. Excelente comentario y con buenos argumentos, eso es escribir con el corazón y no con las ganas de vender algo horripilante (Saludos diarios amarillistas)

  3. Los cambios se deben hacer en los planteles. Un equipo debe ser fortalecido con refuerzos de otros equipos junto con una combinacion de jugadores de la cantera. Debe haber un balance. Un equipo hecho de muchos refuerzos o canteranos no es muy productivo. En el caso de Chivas, la mayoria de sus integrantes son canteranos, no que sea algo malo, pero se necesita el talento de jugadores de otros equipos ya mas experimentados en el futbol, para aportar mas fortaleza y contagiar a los jovenes con su experiencia. Pero los cambios no se deben hacer tan drasticos en detalles como el escudo y el uniforme.